ENCUENTRO TAIZÉ EN VALENCIA

 26 Diciembre – 1 Enero.

Un verano significativo nosmarcó el próximo destino que esperábamos con entusiasmo, sabíamos que nuestro camino llevaba unas letras impresas que nos hacían adentrarnos en la temática del voluntariado por medio de Taizé. Sin meditaciones, sin pensarlo, sin dudar… decidimos adentrarnos como voluntarias en la acogida Valencia de Taizé. No sabíamos cuál iba a ser nuestra tarea pero estábamos seguras de que Dios nos iría marcando el camino a seguir. Así fue desde el primer momento que llegamos a Valencia.

La providencia hizo que la hospitalidad de las hermanas de la Comunidad CMT de Paterna nos acogieran. Recordamos las palabras de las hermanas, su trato y cariño hacia todas nosotras fomentaba la unión recopilada en una palabra real: FAMILIA. Las hermanas CMT nos hicieron sentir en casa, en nuestro hogar, cada muestra era una señal de Dios que se hacía presente en cada manifestación de cariño que nos rodeaba.

Nuestro voluntariado comenzó con la acogida de todos los españoles que venían de los diferentes puntos del país, con sus mochilas llenas de ilusión y con ganas de compartir la Fe. Todos diferentes entre nosotros pero con un mismo objetivo: vivir, sentir, orar y compartir la Fe. Entre los diferentes trabajos que realizamos se encontraban: acoger a los españoles explicándoles el objetivo y la estructura que se iba a seguir en estos días, el reparto de comida en las filas de todos los peregrinos y la venta de libros/postales/CD/cantos. Cada tarea que se nos encomendaba era providencial, todo sucedía por algún motivo y, ¡qué duda cabe!, Dios estaba detrás. Todos los acontecimientos que nos iban sucediendo se iban uniendo con hilo rojo formando un conjunto de vivencias que se relacionaban entre sí.

Tuvimos la oportunidad de relacionarnos con muchos peregrinos de confianza que se adentraban en esta experiencia, las barreras del idioma no se presentaron como tal sino que un entendimiento mutuo fue posible en cada instante.

Una noche diferente, una noche especial y única, jamás habíamos vivido una nochevieja de esta forma. Juventud unida orando por un mundo mejor, por la paz en el mundo, por esa luz que brilla en cada uno de nuestros corazones. Sin darnos cuenta, Dios actuaba en cada uno de nosotros, lo esencial es invisible a los ojos.

Impactante poder vivir esta experiencia, darnos cuenta que existen muchos jóvenes que viven la Fe, sienten a Dios y creen que un mundo mejor es posible en unión: 30.000 jóvenes unidos en silencio. Nos alegra poder vivir la Fe de esta manera y descubrir que no estamos solos, que existen muchos jóvenes como nosotros y que Dios no nos ha olvidado, sino todo lo contrario, Él está caminando a nuestro lado y nos facilita pequeñas muestras o manifestaciones para darnos cuenta de que sí, Sí se puede un mundo mejor, el SÍ SE PUEDE DE LA FE.

Ainhoa Mena (Elche) / Clara Amorós (Novelda)

Carmelitas Misioneras Teresianas
Provincia Francisco Palau - Europa
Telf.: 91 3595 105 | Fax.:91 34 55 469
E-mail: cmteuropa@gmail.com